El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado este lunes que adelanta las elecciones generales al 23 de julio, después de sufrir una dura derrota en las elecciones autonómicas y municipales del domingo, en las que el PSOE perdió seis de las nueve comunidades que gobernaba y quedó por detrás del PP en el conjunto del país. Sánchez ha comparecido en una declaración institucional sin preguntas en el Palacio de la Moncloa, donde ha informado de que ha comunicado al Rey Felipe VI su decisión de disolver las Cortes y convocar un Consejo de Ministros extraordinario. "Asumo los resultados y someto mi mandato democrático a la voluntad popular", ha afirmado el presidente del Gobierno, que ha defendido su gestión al frente del Ejecutivo y ha pedido a los ciudadanos que acudan a las urnas con "responsabilidad". El líder socialista ha reconocido que los resultados electorales han sido "malos" para su partido y ha atribuido el desgaste a la pandemia, la crisis económica y la polarización política. Ha asegurado que su objetivo es "abrir una nueva etapa" en la que se recupere la confianza de los españoles en las instituciones y se avance en la recuperación, la transformación y la cohesión del país. Sánchez ha hecho un llamamiento al diálogo y al entendimiento entre las fuerzas políticas y ha rechazado cualquier tipo de pacto con Vox o con los partidos independentistas. Ha dicho que su propuesta es "un proyecto progresista, moderado y europeísta" que garantice la estabilidad, el progreso y la convivencia en España. Ha pedido a los ciudadanos que voten con "ilusión" y "esperanza" por el futuro del país.